Nueva York — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este martes al régimen de los ayatolas a elegir entre sentarse a negociar un nuevo acuerdo o enfrentarse a la desaparición como la República Islámica.
Durante su discurso de apertura en la 81.° Asamblea General de las Naciones Unidas, el mandatario recordó que, al asumir el poder, intentó propiciar un entendimiento para que Teherán abandonara su programa nuclear y su respaldo al terrorismo internacional, una oferta que —según calificó— la nación persa rechazó en lo que consideró «un grave error».
Trump denunció que, en lugar de frenar sus aspiraciones armamentísticas, el régimen avanzó en el desarrollo de misiles balísticos capaces de alcanzar suelo europeo.
«El objetivo de Irán era completar el desarrollo de su bomba nuclear bajo la protección de este sistema de misiles balísticos», advirtió, al tiempo que pidió a los líderes europeos comprender la gravedad de la amenaza.
El gobernante estadounidense recordó que en dos semanas se cumplirán tres años del atentado del 7 de octubre contra Israel, actos terroristas que —afirmó— fueron financiados por Teherán y se saldaron con la vida de 1.200 civiles inocentes, entre ellos decenas de ciudadanos estadounidenses y bebés.
Asimismo, recriminó al líder supremo iraní haber celebrado dicha masacre y denunció que, solo este año, el régimen ha masacrado a más de 72.000 de sus propios ciudadanos.
En el plano económico y de seguridad marítima, Trump destacó el papel de la Armada estadounidense en la región, detallando que actualmente escoltan diariamente entre 22 y 37 embarcaciones —lo que suma más de 1.000 millones de barriles de petróleo— a través del estrecho de Ormuz, garantizando un flujo superior al registrado desde el inicio del conflicto.
La disyuntiva: un nuevo pacto o la aniquilación
Hacia el tramo final de su intervención, el presidente estadounidense delineó un ultimátum directo para Teherán: “o la vía del entendimiento, un pacto que le permita a Irán reconstruir su economía y perfilarse como una de las potencias de Oriente Medio y del escenario global”.
Adelantó que destruirá a la República Islámica, y lo haría rápidamente, sin darle otra oportunidad de matar y destruir personas y países.
A pesar del tono severo de sus advertencias, Trump se mostró esperanzado en que las partes alcancen un entendimiento de manera inmediata tras los comicios legislativos en su país el próximo mes de noviembre, al concluir que «no tiene ningún sentido que no lo hagan».

