El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó una advertencia directa a los Estados Unidos al señalar que la política “de ganar tiempo e imponer exigencias unilaterales” ha llegado a su fin.
A través de una declaración pública, Qalibaf puntualizó que el estrecho de Ormuz no se reabrirá hasta que se cumplan estrictamente las siete condiciones estipuladas por Teherán en el Memorando de Islamabad.
Criticó que, mientras los líderes estadounidenses difunden una retórica distinta a través de los medios de comunicación, de manera simultánea envían propuestas diferentes a través de intermediarios.
“Irán no se dejará intimidar por la presión mediática, ni condicionará su seguridad nacional a declaraciones públicas, manteniendo una postura de defensa y negociación simultáneas”, recalcó el alto dignatario iraní.
Por su lado, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró que “la era de perder el tiempo e imponer condiciones” ha terminado.
Él sostiene que EE. UU. debe avanzar hacia una solución diplomática respetuosa para poner fin al conflicto.
“Teherán ha señalado claramente que la puerta a las negociaciones sigue abierta, pero Irán también está preparado para responder si la presión militar se intensifica, insistió el canciller Araghchi.

