RIAD, Arabia Saudita.— Tras calificar como “un acto de guerra descarado” el reciente ataque terrorista perpetrado por los hutíes contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, el exasesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, ha publicado un artículo de opinión en el diario Independent Arabia, en el que exige una acción internacional urgente e inmediata que vaya más allá de las meras condenas diplomáticas.
El atentado del pasado sábado dejó un trágico saldo de 12 civiles mártires y 309 heridos, un hecho que, a juicio de Bolton, otorga a Arabia Saudita la justificación legal plena para responder, tanto a nivel militar, como internacional y erradicar la amenaza hutí de forma definitiva.
En su análisis, el ex alto funcionario estadounidense desglosa una hoja de ruta estructurada en cinco puntos clave para hacer frente a la escalada en la península arábiga y el Mar Rojo:
Bolton subraya que no existirá un arreglo sostenible en la región si no se desmantela por completo el poderío militar de la milicia.
El objetivo final debe ser restaurar la unidad de Yemen bajo un único gobierno legítimo capaz de garantizar la seguridad de toda la Península Arábiga.
En su artículo, Bolton señala directamente a Teherán como el motor detrás de la inestabilidad, acusando al régimen iraní de suministrar apoyo militar, financiero y de inteligencia a los hutíes, utilizándolos como un peón para presionar a las monarquías del Golfo y sabotear la navegación internacional en puntos críticos como el Mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb.
Agregó que el debilitamiento actual de la influencia de Irán y de sus aliados regionales —como Hamás y Hezbolá— tras los recientes acontecimientos convierte al momento presente en el escenario más propicio para extirpar la amenaza hutí de raíz.
El intelectual y político instó al gobierno saudí a encabezar una ofensiva diplomática global y multifacética mediante las siguientes acciones:
Convocar de urgencia a la Liga Árabe, al Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y a la Organización para la Cooperación Islámica (OCI).
Notificar formalmente al Consejo de Seguridad de la ONU sobre la agresión amparándose en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que consagra el derecho natural a la legítima defensa.
Promover una resolución internacional que autorice el uso de «todos los medios necesarios» para frenar a los hutíes y salvaguardar las rutas comerciales, en una línea similar a las históricas resoluciones de la Guerra del Golfo de 1990.
Advirtió, además, que un eventual veto de Rusia o China a dicha medida dejaría al descubierto sus verdaderas intenciones e intereses en Oriente Medio.
El diplomático estadounidense llamó a Washington y a las potencias europeas a que brinden respaldo total al Reino saudí, recordando que la seguridad del Mar Rojo y de Bab el-Mandeb es un pilar fundamental e indivisible de la economía y el comercio global.
Con este pronunciamiento, Bolton pone sobre la mesa un debate crucial sobre los límites de la contención diplomática y la necesidad de un frente común internacional para restablecer la estabilidad en una de las rutas marítimas más transitadas y sensibles del planeta.

