El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, planteó la urgencia de que el país retome el pacto eléctrico con el objetivo de establecer revisiones tarifarias periódicas, ya sea de manera trimestral, semestral o según se disponga, de modo que los ajustes sean graduales y eviten la acumulación de un déficit insostenible a largo plazo.
Durante sus declaraciones, Díaz se refirió al impacto financiero del sector eléctrico, señalando que el déficit inicial, proyectado en unos US$1,300 millones, cerrará el año rondando entre los US$1,600 y 1,700 millones.
No obstante, calificó estas cifras como manejables dentro de la coyuntura actual, destacando que lo fundamental es preservar la estabilidad macroeconómica en tiempos de crisis.
El funcionario recordó que, frente a situaciones adversas, el Gobierno implementó medidas entre 2021 y 2022 para trasladar parcialmente los costos reales a la tarifa, recordando que esta se encontraba congelada desde 2011, una situación financieramente insostenible que alimentaba las pérdidas del sistema.
Asimismo, El ministro Díaz enfatizó que resolver los desafíos del sector eléctrico va más allá de la buena voluntad: requiere inversión sostenida.
En ese sentido, el ministro de Hacienda indicó que la inversión pública ha estado rezagada, pero prevé que este año se alcancen los 300 millones de dólares, superando los registros de años anteriores, un ritmo que —a su juicio— debe mantenerse o incrementarse para lograr reducir eficazmente las pérdidas técnicas y comerciales.

