Los Padres se encuentran en una situación crítica y al borde de la eliminación en la postemporada, luego de ceder los dos primeros compromisos de la Serie Divisional de la Liga Nacional disputados en el American Family Field. En el duelo inaugural, el conjunto californiano sufrió un doloroso revés por 3-2 en un encuentro dramático que se definió por detalles mínimos, incluyendo un batazo en la novena entrada que impactó en los techos del estadio y ahogó las aspiraciones de empate de la visita.
La pesadilla para la novena franciscana se prolongó en el segundo encuentro, donde los Milwaukee Brewers volvieron a imponer condiciones para capitalizar la localía y colocar la serie 0-2 a su favor. A pesar del esfuerzo monticular y de las variantes implementadas por el cuerpo técnico, la ofensiva de San Diego no logró descifrar con consistencia los envíos del pitcheo rival, quedando maniatada en los momentos clave y permitiendo que Milwaukee tomara el control absoluto del pulso.
Con la serie mudándose a territorio californiano, los Padres están obligados a ganar o quedar oficialmente eliminados de la contienda de octubre. El equipo necesita una reacción inmediata de sus figuras principales y una solides inquebrantable desde la lomita para evitar que los Brewers celebren el pase definitivo y poner fin de manera abrupta a sus aspiraciones en esta postemporada.

