Advierte agravamiento de las crisis y la inadecuada recepción colocan esas personas en graves riesgos
El gobierno de Estados Unidos ha deportado a decenas de haitianos a su país, donde enfrentan amenazas contra su vida y seguridad, y reciben poco o ningún apoyo, señaló hoy Human Rights Watch.
Advierte que desde que la administración Trump puso fin al Estatus de Protección Temporal para Haití a finales de julio de 2026, esos repatriados están en franco peligro perder la vida.
En tal sentido, HRW pidió al Senado de Estados Unidos que apruebe urgentemente el proyecto de ley ya aprobado por la Cámara de Representantes, que restablecería el TPS para los haitianos.
La Oficina Nacional de Migración de Haití (Office National de la Migration), precisó que más de 450 personas han sido deportadas de Estados Unidos a Haití desde julio. Muchas habían vivido en ese país durante años y fueron separadas de familiares que son ciudadanos estadounidenses, mientras que otras dijeron que tenían solicitudes de asilo pendientes en ese país.
Funcionarios del gobierno haitiano dijeron a Human Rights Watch que las autoridades carecen de los recursos financieros, el personal y los marcos normativos necesarios para recibir y asistir de manera segura a las personas deportadas.
“Estados Unidos está enviando a personas, algunas con solicitudes de asilo pendientes, a un país que no tiene capacidad para protegerlas de la violencia, y mucho menos para ayudarlas a encontrar comida y alojamiento”, dijo Nathalye Cotrino.
La investigadora sénior de la División de las Américas de Human Rights Watch. “El gobierno de Estados Unidos debería detener de inmediato estas deportaciones”.
Los vuelos de deportación a Cabo Haitiano, una ciudad en la costa norte de Haití cuya población se ha triplicado en medio del aumento de la violencia criminal y el hambre en todo el país, han pasado de aproximadamente uno al mes a uno por semana. Actualmente, la ciudad es el único punto de entrada viable para estos vuelos, ya que los grupos criminales han hecho que el aeropuerto de la capital de Haití, Puerto Príncipe, no sea seguro.
Human Rights Watch visitó Cabo Haitiano del 24 al 30 de agosto. Los investigadores entrevistaron a 44 personas haitianas deportadas que habían llegado en los dos primeros vuelos de deportación posteriores al fin del TPS, el 20 y el 27 de agosto, así como a funcionarios del gobierno haitiano y a representantes de organismos internacionales que participaron en su recepción.
El 27 de agosto, Human Rights Watch estuvo en el aeropuerto cuando llegó el vuelo de deportación y documentó de primera mano el proceso de recepción.
Los investigadores también revisaron información de los gobiernos de Estados Unidos y Haití, de agencias de las Naciones Unidas y de otras fuentes creíbles que dan seguimiento a las deportaciones.

